Señor Millás.
Me he acordado de una columna suya que leí en el periódico "La opinión de Granada" y, aunque no recuerdo su título, sí recuerdo que trataba del cachondeo económico en el que vivimos, con los estados dándoles pasta a los pobrecitos arruinados de los banqueros y "cositas" por el estilo. En este escrito, ante la falta de alternativas que, aparentemente, hay al sistema financiero actual, usted hacía una petición, quizá lanzada al aire, o quien sabe si a alguna deidad de su devoción, pidiendo !Que inventen algo! Bien, sus deseos han sido escuchados. Le recomiendo que eche un vistazo a Proyecto Venus y, si le es posible, vea la película zeitgeistmovie la cual se ofrece de forma gratuita a través de internet. Le aseguro que no le dejará indiferente.
Le mando un cordial saludo
CON Q.
Hace tiempo que no publico -sí he escrito pero sin enseñarlo- nada personal. Hace unos días vengo sintiendo la necesidad de hacerlo sin encontrar un buen motivo para ello. Ahora, "marujeando" por la red, la inspiración ha llegado ofreciéndome un impulso para lanzarme a teclear y mostrar.
Periódicamente recibo correos de un artista -músico- informándome de sus actuaciones y de sus proyectos, eventos, publicaciones etc. Desde la profunda admiración y el sincero cariño que siento por él, por su obra lo primero y por su amistad lo segundo, dedico estas líneas para felicitar y, de paso, promocionar un poquito, a un creador que merece sin duda que su obra sea conocida cada vez más. Quique con Q, con quien comparto muchas inquietudes y una cama común -quede claro que yo la usé antes de que él comenzará a hacerlo y nunca coincidimos en ella-, además de una amistad que, con poco contacto a causa de la distancia, se mantiene por lo que a mi respecta y estoy seguro que por su parte también. He aquí el enlace a su sitio en internet y el cartel de su próxima actuación.

Un abrazo compadre.
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Sobre "La Crisis"
Hola amigos os envío un par de enlaces de mucho interés.
En este http://www.youtube.com/watch?v=pftudoT5XmI&feature=related Jose Luis Sampedro habla de la crisis y del sistema económico como él acostumbra a hacerlo, sin tapujos y diciendo las cosas claras, con una cordura poco frecuente y con un conocimiento del asunto magnífico. Como son muchas las tonterías que se oyen al respecto, creo bueno compartir una voz tan lúcida como esta.
Por otro lado, en http://www.zeitgeistmovie.com/ encontraréis dos documentales (en inglés pero con subtítulos en castellano) donde se apartan creencias, se explican cuestiones tapadas por la gran desinformación de los medios de comunicación y de la historia oficial. Me parece de gran interés e incluso me atrevería a calificarlo de imprescindible, sino el documental, si algunos de sus contenidos pues, correcto o no, expresan unas ideas poco frecuentes y muy enriquecedoras para nuestras atontonadas mentes de hombre moderno.
Un saludo. Contad que os parece.
En este http://www.youtube.com/watch?v=pftudoT5XmI&feature=related Jose Luis Sampedro habla de la crisis y del sistema económico como él acostumbra a hacerlo, sin tapujos y diciendo las cosas claras, con una cordura poco frecuente y con un conocimiento del asunto magnífico. Como son muchas las tonterías que se oyen al respecto, creo bueno compartir una voz tan lúcida como esta.
Por otro lado, en http://www.zeitgeistmovie.com/ encontraréis dos documentales (en inglés pero con subtítulos en castellano) donde se apartan creencias, se explican cuestiones tapadas por la gran desinformación de los medios de comunicación y de la historia oficial. Me parece de gran interés e incluso me atrevería a calificarlo de imprescindible, sino el documental, si algunos de sus contenidos pues, correcto o no, expresan unas ideas poco frecuentes y muy enriquecedoras para nuestras atontonadas mentes de hombre moderno.
Un saludo. Contad que os parece.
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Agua de paloma
Ingredientes:

- 1 bote pequeño de leche condensada
- la misma medida de leche entera
- 3/4 partes de esa medida de zumo de limón
Preparación

- 1 bote pequeño de leche condensada
- la misma medida de leche entera
- 3/4 partes de esa medida de zumo de limón
Preparación
La preparación no puede ser más sencilla. Tan sólo necesitamos un bote bien grande que se pueda cerrar, porque sólo nos hace falta agitar... vaciar el bote de leche condensada sobre el bote mezclador. Añadir esa medida con leche entera. Utilizar ese mismo bote para medir 3/4 de zumo de limón colado y añadir a la mezcla. Cerrar nuestro bote mezclador y agitar a conciencia. Verter la mezcla en vasitos y dejar enfriar en el frigorífico unas horas. Et voilá! Delicioso. Se le pueden echar por encima unos fideos de chocolate, pero sólo, el postre queda genial también.
Entrevista a Alexandre Coelho

Alexandre Coelho es payaso, actor, orientador de payasos y director de la compañía LOS ESTUPENDOS ESTÚPIDOS. Imparte cursos regulares de formación de payasos en la Sala La Petite –este mes de enero comienza uno con un nivel de iniciación- e intensivos (por iniciativa propia o por contratación). Actualmente se vuelca en la compañía que dirige y en la apertura de su nueva sala en la calle Real de Cartuja, número 37.
PREGUNTA: Seguramente no sean muchos los que saben qué se hace para ser payaso, puedes contarnos cómo es un curso.
RESPUESTA: Ah…Nunca me habían hecho esa pregunta en mi vida…(ríe burlón). Bueno, para quien no ha hecho nada parecido, verá que se enfrenta a su ridículo, a su faceta poética, a su parte lírica y cómica, todo a través del universo del payaso. Se saca lo patético y se juega con ello. La persona se pone delante de un público y les muestra su ridículo. Ello los hará reír y establecer esa comunicación sagrada que existe en el mundo del payaso. Se vivencian las potencialidades cómicas a través de ese lado absurdo que todos llevamos dentro. El curso es un primer contacto con esta parte de nosotros.
La formación sirve también para quienes ya hicieron algo relacionado con el tema, porque el payaso está en constante aprendizaje, sin negar lo que ya se sabe, pero con la humildad de saberse en constante aprendizaje. Una particularidad que propongo en mi trabajo es el tratamiento que doy a la cuestión física, pues a través de ejercicios dinámicos busco conectar con las emociones.
En el curso regular se va despacio, descubriendo las potencialidades de cada uno y jugando con ellas. Es un buen camino para descubrir el payaso y darle tiempo a que se integre en la vida cotidiana.
P: Hablando sobre integrar el payaso en el día a día: ¿de qué manera el encuentro con el payaso ayuda en el conocimiento personal?
R: Te hace mirar hacia dentro, verte a ti mismo, con tus fragilidades, miedos, fracasos, vulnerabilidad y resistencia al ridículo. Se entra en contacto con esos rincones a través de una figura mítica: el payaso es una especie de arquetipo que está dentro de cada persona. Curiosamente no se sabe cuando apareció, su origen es misterioso y objeto de muchas leyendas. La que a mi más me gusta es la que habla de un borracho –cuya nariz estaba enrojecida por la ebriedad- que se coló en un circo ruso, tropezó con números objetos, cayó en la jaula de los leones y se vio envuelto en diversas situaciones cómicas, provocando la risa de todos los asistentes al espectáculo. Al término del show, el director del circo decidió contratar a aquel hombre para que repitiera su curiosa escena, dando origen al primer payaso.Se dice que la nariz tiene un sentido muy filosófico, que es la máscara que menos esconde y la que más revela. ¿Por qué será que una nariz roja hace parecer a la gente ridícula?
Quien se interesa por el mundo del payaso seguramente pretenda ponerse en relación consigo mismo y dejarse llevar. Normalmente son personas que quieren jugar con su parte ridícula, volver a ser niños, a hacer cosas tontas otra vez. En los últimos años ha habido un boom porque cada vez más hay más gente que quiere conocerse a si misma. El payaso es como un ángel, un ayudante que te conduce hacia ti sin tocarte. Precisamente, el próximo montaje que vamos a realizar con nuestra compañía habla sobre la vida de una persona, desde su nacimiento hasta su muerte, quien todo el tiempo está acompañado por payasos que él no ve.
Para resumir en tres palabras: ¿qué se encuentra en un curso de payaso? A uno mismo. Yo no creo que el payaso sea un personaje, pienso que lo somos todos nosotros.
P: ¿Cuál es la diferencia entre el payaso clásico y el moderno?
R: El payaso empezó en los circos, con el esteriotipo de maquillaje y peluca falsa. Eran personajes que entraban entre los grandes números. Representaban una forma mediante la cual el público se acercaba al lado más humano del espectáculo. Ellos hacían cosas típicas del hombre común, con sus fracasos cotidianos, su ingenuidad etc. Esto hacía que la gente los considerara más cercanos que a los malabaristas, trapecistas y demás miembros del circo, quienes mostraban una faceta de perfección y grandeza. El payaso venía para enseñar que todos, en el fondo, somos iguales y que podemos sacar provecho de nuestras flaquezas.
En los 60 y 70, con la modernidad y el ansia de nuevas perspectivas en todos los ámbitos artísticos, se crean nuevos horizontes y surgen los payasos de sala (por ejemplo Jack Le Cock, en Francia o los Colombaioni en Italia). Ellos empiezan a impartir clases, trabajando con el payaso como elemento de enseñanza por primera vez, ya que antiguamente no había escuela donde se formaran los payasos, simplemente se enseñaba de padres a hijos dentro del circo. Entonces, se empezó a descubrir el enorme interés que el payaso tiene como herramienta de conocimiento. A los actores les fascinaba porque no tenían que estar sujetos a un personaje, no debían estar cerrados en una escenografía, bajo una dirección, estaban abiertos al exterior, podían salir de la estructura. Si un niño llora el actor no puede hacer nada, sin embargo, el payaso si puede romper con la cuarta pared e interactuar con el público.
P: Entre un actor convencional y su público existe lo que se llama la “cuarta pared”, ya mencionada por ti anteriormente, es decir, un muro que lo separa de lo que ocurre fuera del escenario. El actor trabaja sin distraerse con nada de lo que pasa a su alrededor. Se dice que el payaso tiene la cuarta pared detrás del público, lo cual le hace estar expuesto a cuanto sucede en torno a si. Esta diferencia me parece que lo sitúa en un nivel muy alto de sinceridad, conexión con el momento presente y riesgo, pues cualquier cosa puede acontecer. Esto es mucho más de lo que se espera de un payaso…
R: Claro, estoy de acuerdo.
P: Hablemos de Los estupendos estúpidos: Vosotros hacéis intervenciones callejeras, espectáculos, improvisaciones y, algo muy curioso, cenas payasas. Imagino una casa llena de individuos con narices rojas cocinando, sirviendo la comida, fregando los platos….R: Sí, hacemos cenas para dos, cuatro o diez personas, vegetarianas o no. Vamos dos horas antes de servir la cena y cocinamos. Cuando llegan los invitados empezamos las intervenciones. Hay camareros, un cocinero que entra en la sala…van ocurriendo cosas –que no puedo contar- y mientras, vamos sirviendo. Cuando se empieza a comer, los payasos se van de la sala y se recogen en la cocina, dejando que la gente cene tranquilamente –la comida es un momento sagrado-. Cuando se termina, volvemos al salón, recogemos todo (a nuestra manera…) y nos vamos. En la gira de Francia lo hicimos y fue muy divertido. A la gente le encanta ver a un payaso sirviendo una mesa, cocinando…es muy interesante.
P: Seguramente nunca en una entrevista te han dejado hacerte una pregunta a ti mismo. Ahora La Tarasca te da esa oportunidad.
P: Seguramente nunca en una entrevista te han dejado hacerte una pregunta a ti mismo. Ahora La Tarasca te da esa oportunidad.
R: Una pregunta a mi mismo…vale, tengo una. ¿Por qué nunca aprendiste a tocar el piano?
P: Muy bien, respóndete.
R: Creo que tuve pereza. Mi abuela tenía un piano pero me di cuenta de que me encantaba tocarlo el piano cuando ya tenía 22 años. Si se me hubiera motivado antes sí hubiese aprendido –ya que cuando eres niño estás más abierto a ello- .
P: ¿Ya era tarde?
R: Si, quizá lo era por las circunstancias de mi vida. A esa edad empezaba a trabajar como actor, era padre (tenía un hijo de cinco años), trabajaba en un banco, no tenía tiempo para eso. Siempre me gustó hacer pocas cosas y darles la atención suficiente. Aún hoy, pienso cuánto me hubiese gustado haber aprendido a tocar el piano. Entonces, si me pregunto esta cuestión a mi mismo, mi respuesta es que no hubo estímulo familiar…pero sin resentimiento, no vaya a ser que mi madre lea esto.
P: Queremos que en nuestras conversaciones, como señal de respeto y agradecimiento, la última palabra la tenga el entrevistado: tuya es.
R: Bueno…que difícil, me gusta más cuando me preguntan las cosas... ¿qué puedo decir? Diría: que seamos más humildes en todo lo que hacemos.
P: Decía San Agustín: “Para llegar al conocimiento de la verdad hay muchos caminos; el primero es la humildad, el segundo es la humildad, el tercero es la humildad”.

R: Sí, hay que tenerla. No quiero decir que uno se vuelva más vulnerable, más frágil. Me refiero a quitarse la hipocresía y la mala intención. Hay mucha maldad en el mundo, la gente está perdida. No quiero ser catastrófico porque creo en la humanidad, pero veo que somos muy masoquistas, un ejemplo de serpiente que se come su propia cola. Con la humildad se tiene más equilibrio emocional para relacionarnos. Con ella no se dispara un tiro en la cara de un hombre, ni se cae en autoritarismos, al contrario, se gana en honestidad y respeto hacia los demás. En la última entrevista que hice en brasil afirmé: dónde veas un payaso acércate pues, como dice un amigo mío profesor: “el payaso es una reserva ecológica de los valores humanos”. Es alguien muy sano, un chaman, un revelador de tu fragilidad, tus miedos, tus fracasos, alguien que muestra al mundo un universo diferente, haciéndolos reír.
Un día en Bombay: Segunda parte
Más arriba es imposible
Que se sienta hombre que vive.
Pide el cielo que le pinte
Sus azules con mis tintes.
Llegué a Bombay hace unas horas. Tras un primer contacto con esta enorme metrópolis (aquí viven ¿Quince, veinte millones de personas? Nadie lo sabe con certeza) estoy a punto de escoger habitación en un hotel. Al abrir la puerta de la estancia, descubro que más podría servir de armario que de dormitorio. Hago de tripas corazón y acepto, pues el precio se ajusta a mi reducido presupuesto. Sin embargo, en la recepción me doy cuenta de que no me he traído el pasaporte. Trato de convencer al recepcio-nista para que acepte otro documento (DNI, carnet de conducir, de la biblioteca, libreta del banco, certificado de polución de mi moto…). Desafortunadamente, ni estos papeles, ni mis plegarias son argumentos suficientes.
- Sin pasaporte no puedo darle la habitación Señor.
Por tanto, estoy obligado a volver esta noche a mi casa de Pune (a 4 horas en tren de aquí). Tengo un día y no dos, como en un principio había previsto, para visitar la descomunal Bombay. A pesar del contratiempo, no hay lugar para enfados. Viajando, uno aprende a bailar al son de las circunstancias, a cambiar de planes y a mutar los problemas en oportunidades. Pero basta de reflexiones. Una de las mayores urbes del mundo se presta a ser conocida. Bailemos.
Escojo como mi norte “The Gateway of India”. A ella me dirijo a pie, así puedo desviarme una y otra vez de mi rumbo. Me encuentro con unos soportales bajo los que cientos de puestos ofrecen gafas de sol, sortijas, cinturones, cd´s y dvd´s (piratas por supuesto). No es que sea el bazar más auténtico que he visto pero los comerciantes solventan la discreción de sus productos con la gracia de sus maneras. Me divierten especialmente los vendedores de películas. Actúan siempre de igual forma: según me acerco, me van ofreciendo “¿Hindi movies?” “¿English movies?”. Cuando ya voy sobrepasando el tenderete, para ver si consiguen captar mi atención, juegan su última baza con una tentadora oferta que me dicen por lo bajines : “¿Sex movies?”.
Salgo de los soportales y continúo. En la calle paralela a la que recorro, una imponente torre sobresale por los tejados. Me dirijo hacia allí. En una placa de la entrada leo que se trata de la Universidad de Bombay. Me detengo unos momentos para deleitarme con los bonitos jardines al pie del edificio y con la iglesia que se levanta a uno de los lados. Aprovecho para escuchar a uno de los guías turísticos que, con salero pastoril, conduce un rebaño de turistas que le observan con mirada “bovina”. Dice que la torre que hace un rato me llamara la atención, esta apodada “El pequeño Big-Beng”.
Entro en el edifico para visitar la biblioteca, premiada por la UNESCO por su ejemplar restauración. Se mezclan aquí espectaculares techos de madera, elegantes mesas de estudio y estanterías repletas de bellos libros antiguos, con ordenadores viejos amontonados en mitad de la sala, archivos apilados de cualquier manera y con estudiantes que duermen la siesta sobre la confortable almohada que forman sus brazos apoyados en las nobles maderas…Así es India: hay un poco de todo.
Camino de nuevo por las anchas avenidas. Reparo en la cantidad de monumentos que hay en esta zona. Lamento que la mayoría de ellos estén cerrados al público y en un estado de "no conservación" que hace que parezcan abandonados.
Llego ya a la puerta de India "The Indian Gate". Al pie del océano Índico, fue erigida en 1924 para conmemorar la llegada de Jorge V. Irónica-mente, es más recordada por ser el lugar desde donde los indios despidieron a los ingleses al conseguir su independencia después de casi trescientos años de ocupación. Dominique Lapierre y Larry Collins relatan con maestría este episodio de la historia en Esta noche la libertad. En este magnífico libro se intercala, de paso, una excelente biografía del que fuera principal artífice del final de la colonización británica, nada más y nada menos que un santo, la gran alma: Mahatma Gandhi.
Desde este punto de la ciudad, se puede coger un barco que te lleva hasta una isla donde se encuentran "Elephanta Caves". No tengo ni idea de que hay allí pero el paseo promete una interesante vista de todo el puerto. Subo a bordo del ferry que me ha de llevar a dicha isla. Entre los pasajeros, una bonita india vestida al estilo moderno –kurta (una camisa larga) y pantalón vaquero- me mira con curiosidad y moderada coquetería. Es francamente bonita. En su cara se unen con dulce armonía ojos rasgados y tez cobriza. Supongo que será oriunda del noreste del país pues sus rasgos son característicos de aquella zona. Durante todo el trayecto, tengo un ojo puesto en la mar, llena de enormes navíos, de variados colores pintados por el sol reflejado en el agua, y otro en la bella india que sigue mirándome al otro lado de la cubierta.
Continúa en el siguiente número…
Manuel Camino
Que se sienta hombre que vive.
Pide el cielo que le pinte
Sus azules con mis tintes.
Llegué a Bombay hace unas horas. Tras un primer contacto con esta enorme metrópolis (aquí viven ¿Quince, veinte millones de personas? Nadie lo sabe con certeza) estoy a punto de escoger habitación en un hotel. Al abrir la puerta de la estancia, descubro que más podría servir de armario que de dormitorio. Hago de tripas corazón y acepto, pues el precio se ajusta a mi reducido presupuesto. Sin embargo, en la recepción me doy cuenta de que no me he traído el pasaporte. Trato de convencer al recepcio-nista para que acepte otro documento (DNI, carnet de conducir, de la biblioteca, libreta del banco, certificado de polución de mi moto…). Desafortunadamente, ni estos papeles, ni mis plegarias son argumentos suficientes.
- Sin pasaporte no puedo darle la habitación Señor.
Por tanto, estoy obligado a volver esta noche a mi casa de Pune (a 4 horas en tren de aquí). Tengo un día y no dos, como en un principio había previsto, para visitar la descomunal Bombay. A pesar del contratiempo, no hay lugar para enfados. Viajando, uno aprende a bailar al son de las circunstancias, a cambiar de planes y a mutar los problemas en oportunidades. Pero basta de reflexiones. Una de las mayores urbes del mundo se presta a ser conocida. Bailemos.
Escojo como mi norte “The Gateway of India”. A ella me dirijo a pie, así puedo desviarme una y otra vez de mi rumbo. Me encuentro con unos soportales bajo los que cientos de puestos ofrecen gafas de sol, sortijas, cinturones, cd´s y dvd´s (piratas por supuesto). No es que sea el bazar más auténtico que he visto pero los comerciantes solventan la discreción de sus productos con la gracia de sus maneras. Me divierten especialmente los vendedores de películas. Actúan siempre de igual forma: según me acerco, me van ofreciendo “¿Hindi movies?” “¿English movies?”. Cuando ya voy sobrepasando el tenderete, para ver si consiguen captar mi atención, juegan su última baza con una tentadora oferta que me dicen por lo bajines : “¿Sex movies?”.
Salgo de los soportales y continúo. En la calle paralela a la que recorro, una imponente torre sobresale por los tejados. Me dirijo hacia allí. En una placa de la entrada leo que se trata de la Universidad de Bombay. Me detengo unos momentos para deleitarme con los bonitos jardines al pie del edificio y con la iglesia que se levanta a uno de los lados. Aprovecho para escuchar a uno de los guías turísticos que, con salero pastoril, conduce un rebaño de turistas que le observan con mirada “bovina”. Dice que la torre que hace un rato me llamara la atención, esta apodada “El pequeño Big-Beng”.
Entro en el edifico para visitar la biblioteca, premiada por la UNESCO por su ejemplar restauración. Se mezclan aquí espectaculares techos de madera, elegantes mesas de estudio y estanterías repletas de bellos libros antiguos, con ordenadores viejos amontonados en mitad de la sala, archivos apilados de cualquier manera y con estudiantes que duermen la siesta sobre la confortable almohada que forman sus brazos apoyados en las nobles maderas…Así es India: hay un poco de todo.
Camino de nuevo por las anchas avenidas. Reparo en la cantidad de monumentos que hay en esta zona. Lamento que la mayoría de ellos estén cerrados al público y en un estado de "no conservación" que hace que parezcan abandonados.
Llego ya a la puerta de India "The Indian Gate". Al pie del océano Índico, fue erigida en 1924 para conmemorar la llegada de Jorge V. Irónica-mente, es más recordada por ser el lugar desde donde los indios despidieron a los ingleses al conseguir su independencia después de casi trescientos años de ocupación. Dominique Lapierre y Larry Collins relatan con maestría este episodio de la historia en Esta noche la libertad. En este magnífico libro se intercala, de paso, una excelente biografía del que fuera principal artífice del final de la colonización británica, nada más y nada menos que un santo, la gran alma: Mahatma Gandhi.
Desde este punto de la ciudad, se puede coger un barco que te lleva hasta una isla donde se encuentran "Elephanta Caves". No tengo ni idea de que hay allí pero el paseo promete una interesante vista de todo el puerto. Subo a bordo del ferry que me ha de llevar a dicha isla. Entre los pasajeros, una bonita india vestida al estilo moderno –kurta (una camisa larga) y pantalón vaquero- me mira con curiosidad y moderada coquetería. Es francamente bonita. En su cara se unen con dulce armonía ojos rasgados y tez cobriza. Supongo que será oriunda del noreste del país pues sus rasgos son característicos de aquella zona. Durante todo el trayecto, tengo un ojo puesto en la mar, llena de enormes navíos, de variados colores pintados por el sol reflejado en el agua, y otro en la bella india que sigue mirándome al otro lado de la cubierta.
Continúa en el siguiente número…
Manuel Camino
TU POTENCIAL
Posees, dentro de ti
en el vacío pleno, toda la abundancia.
En ti existen todas las posibilidades
y todas las realidades.
El Ego quiere hacerte creer lo contrario,
pero no lo escuches, ya que en tu interior,
todo lo tienes a tu alcance,
no hay carencia de nada.
Como en la cueva de Aladino,
en tu infinito potencial hay un magnifico tesoro,
de maravillosos rubíes, diamantes y perlas,
aguardando que los utilices poderosamente,
cuando te lo creas y, seas consciente de él
en todos los momentos que la vida te presenta.
Eres la grandeza y, por ignorancia,
escogiste la pequeñez,
porque tu alma necesitaba vivir esa experiencia.
Ahora, al despertar, darte cuenta y comprender,
que posees la llave de toda esa riqueza,
te sitúas ante esa maravillosa puerta.
¿Qué has de hacer?
Tú sabrás.
Tienes la opción de elegir
y decidir lo que quieras,
o pequeñez o grandeza.
en el vacío pleno, toda la abundancia.
En ti existen todas las posibilidades
y todas las realidades.
El Ego quiere hacerte creer lo contrario,
pero no lo escuches, ya que en tu interior,
todo lo tienes a tu alcance,
no hay carencia de nada.
Como en la cueva de Aladino,
en tu infinito potencial hay un magnifico tesoro,
de maravillosos rubíes, diamantes y perlas,
aguardando que los utilices poderosamente,
cuando te lo creas y, seas consciente de él
en todos los momentos que la vida te presenta.
Eres la grandeza y, por ignorancia,
escogiste la pequeñez,
porque tu alma necesitaba vivir esa experiencia.
Ahora, al despertar, darte cuenta y comprender,
que posees la llave de toda esa riqueza,
te sitúas ante esa maravillosa puerta.
¿Qué has de hacer?
Tú sabrás.
Tienes la opción de elegir
y decidir lo que quieras,
o pequeñez o grandeza.
Ana Mª Merino del Castillo
SÓLO SONRIENDO
Al cielo propago, mi eterno desacuerdo
las vidas heredadas
sólo serán felices en el infierno.
En el crudo invierno del corazón lógico, todavía
las vidas heredadas
sólo serán felices en el infierno.
En el crudo invierno del corazón lógico, todavía
yace el eterno recuerdo de haber sido feliz,
sólo sonriendo...
Tan paradójico, ¡qué estruendo!
el alma del ser post-moderno
no puede permanecer en silencio.
Todas las noches penetra en su sueño
el fallido intento de haber sido feliz, sólo sonriendo...
Pilar Balboa del Real
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